OEA : amitié franco-espagnole

Au cours d’une cérémonie à la Résidence de France, le mardi 24 avril, l’observateur permanent de la France auprès de l’OEA, l’ambassadeur Pierre Henri Guignard, a remis les insignes d’officier de l’Ordre national du Mérite au Général Benito Raggio, attaché de défense de la Mission permanente d’Espagne auprès de l’OEA. Allocution :

JPEG « Messieurs les Ambassadeurs,
Messieurs les Officiers généraux,
Mesdames et messieurs,
Mon Général,

Permettez-moi, tout d’abord, de vous dire l’immense plaisir que nous procure, à Marie-Carmen et à moi-même, votre présence ce soir à la Résidence de France auprès de l’OEA. Que vous soyez ici, réunis autour du Général Benito RAGGIO au moment où la République française le distingue, constitue un témoignage éclatant de la proximité qui existe entre nos deux Missions, à la hauteur de la relation d’amitié et de confiance qui unit nos deux pays.

Si nous étions myopes, nous ne verrions que les intérêts parfois concurrents qui aiguisent la compétition entre nos entreprises partout dans les Amériques.
Mais parce que nous sommes des observateurs avertis, que nous avons de bonnes lunettes, nous savons que, vu de ce côté-ci de l’Atlantique, nos pays sont forts de l’Union qui les soude.
Parce que nos approches du continent américain dans son ensemble reposent sur des visions et des prémices complémentaires, notre action commune à l’OEA, notre complicité devrais-je dire, sont les meilleures réponses que nous puissions donner aux Américains eurosceptiques, qu’ils soient du nord ou du sud. Ou du centre.

Ne nous y trompons pas, en temps de prospérité comme en temps de crise, notre présence à l’OEA n’a de sens que sous la bannière étoilée de l’Europe : face à l’ensemble de nos partenaires américains, nous serons toujours plus audibles quand nous serons unis, nous serons toujours plus forts quand nous serons ensemble.
Nous sommes, ici, l’Europe. Pascal avait raison : « Plaisante justice qu’une rivière borne ! Vérité au deçà des Pyrénées, erreur au delà… ». Aqui no existen los Pirineos.

General, he querido subrayar el valor simbólico de la reunión de esta noche, porque me gusta que, gracias a usted, Franceses y Españoles aqui afirmemos lo que nos reune.
Me alegra que el reconocimiento de su trayectoria personal por el Gobierno francés, nos ofrezca este grato pretexto.

Y no lo digo solamente para darle gusto.
Lo que afirmo aparece en la carta que le dirigió usted al Embajador de Francia en Madrid, Bruno DELAYE, a quién usted le escribía, el 30 de junio pasado, lo cito : « las excelentes relaciones entre nuestros paises se han reflejado muy directamente en mi carrera ».
Y no lo dice solamente para, a su vez, darle gusto al Embajador DELAYE, lo sigo citando : « En Mostar, en el año 2006, en el marco de la Operación ALTHEA de la UE y como jefe de la Fuerza Salamandra tuve el honor de mandar tropas francesas en importantes operaciones de mantenimiento de la Paz. »
Eso, General, es más fuerte que la abolición de los Pirineos que mencionaba hace un momento.
Eso significa una relación de confianza total entre un jefe y sus soldados, que solamente es concebible en el contexto de una simbíosis total entre ejercitos.

También es la expresión de la verdadera integración europea.
Señores y señoras, si la lectura de la prensa a veces los lleva a dudar de la solidez de nuestra Unión europea, deje de dudar : cuando la paz esta amenazada, nuestros ejercitos son cápaces de trabajar juntos para defenderla y así promover los valores fundamentales de nuestro compromiso europeo.
Eso, a pesar de todo lo demás, es un logro histórico y todos aqui lo entedemos perfectamente.

Sin embargo, General, su visión europea, basada en una relación franco-española fuerte, no se verificó solamente en Mostar.
Comme aurait pu l’écrire Voltaire, « La politique s’étant raffinée plus que perfectionnée en Europe », en Bruselas, en los años 90, usted trabajó en acercar nuestras estructuras militares a la estructura militar integrada aliada. Y creo que las decisiones francesas hace cinco años le dieron toda la razón.

Más recientemente, en su capacidad de Director General de Política de Defensa, usted trabajó con empeño al establecimiento de un instrumento especial : el Consejo Hispano-Francés de Seguridad y Defensa.
Estas son palabras mayores.
Usted contribuyó personalmente al acercamiento entre nuestras fuerzas armadas y a la coordinación de nuestra visión compartida en cuanto a la politica europea de seguridad y defensa.
Las más altas autoridades francesas lo han entendido y apreciado.
Por ello y por todo lo que acabo de mencionar, estas han decidido distinguirlo con el grado de Oficial de la Orden nacional del Mérito y estoy honrado que usted me haya pedido presentarle las insignas de su grado, porque me identifico enteramente con los ideales que usted ha defendido.

Como lo exige la tradición en estas circunstancias, permítame recordar las grandes etapas de su carrera.
Nacido en Ceuta, egresó de la escuela militar de Zaragoza.
Rapidamente, usted lleva una brillante carrera en la artillería que lo lleva a interesarse a las relaciones internacionales.
En 1988, en el Estado mayor de Defensa usted se especializa sobre el Tratado de reducción de las armas convencionales en Europa.
Dos veces, sirve en operaciones de las Naciones unidas, en 1991 en Angola y en 1998 en Guatemala.
En 1997, fue copresidente español del comité director de la Fuerza de Acción rápida de la Unión europea.
También sirvió ante la OTAN, en la delegación española en tiempos de la negociación de adhesión de su pais a la Alianza y después como representante de España en el comité militar de la Organización, eso en 2002.

Ya he mencionado su acción en Mostar en el marco de la Fuerza multinacional europea, asi como su responsabilidad de director general de la politica de Defensa de su país.

Antes de presentarle la medalla, quisiera agregar unas ultimas palabras más.
Esta carrera excepcional es la de un militar excepcional.
Pero su talento solo no la explica. Aqui está a su lado Doña Elisa.
Aqui también está su hija Elisa Raggio de Carcaño.
Quiero que ellas con toda su familia compartan con el hombre el honor que se le rinde al soldado.
Todos sabemos que ellas hacen muchos sacrificios en la sombra de un militar, por lo que deseo esta noche que ellas participen del homenaje que se le hace.

Nous allons maintenant procéder à la remise des insignes.

General Benito RAGGIO, au nom du Président de la République, nous vous faisons officier de l’Ordre national du Mérite. »

Source : Mission permanente de la France auprès de l’OEA (Washington, 24 avril 2012).

Dernière modification : 27/04/2012

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